Nos tenemos que extender al espacio, al tiempo y a las personas, que constituyen las tres dimensiones de nuestra historia, y la de todo lo demás.
Hay que comprender también, que en este dominio, existe guerra, oscurantismo y tiranía, en oposición a la fraternidad, la verdad y la libertad.
Mas en la aceleración estúpida y sin sentido de nuestra época, en la que la muralla de la dimensión del absurdo debería haber sido derribada, lo irracional se adviene como un simple fantasma a lo racional, para seguir pensando, que es a lo que se sigue temiendo, o que es en realidad, en la cúspide de ciertos baluartes, lo que se defiende.
Será que el hombre es un simple juego de fuerzas, sobre el que tan sólo se suele pensar, que lo hace racionalmente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario